MARC BONAVIA, FUNDADOR Y DIRECTOR DE MARKETING DE SIT MOBILE
MAR GALTÉS – Barcelona
“No necesitamos al capital riesgo: ellos ofrecen gasolina, pero lo que queremos son motores que tiren del carro”
En nuestra historia de empresarios hemos acumulado bastantes fracasos: porque no sabíamos lo suficiente, porque no era el momento adecuado, por lo que sea. Pero un fracaso puede ser un pre-éxito”, dice Marc Bonavia, fundador, junto con su primo y amigo Enric Solé, de la empresa de comunicación por móvil Sit Mobile. Los dos son de Alella y treintañeros recientes, pero llevan ya casi diez años de empresarios: su criatura tiene oficinas en España, Chile e India y facturó 5,5 millones en el 2008.
“En realidad soy farmacéutico, y trabajé un año en Holanda en investigación con transgénicos para temas de cáncer. Pero me di cuenta de que no era lo mío”, cuenta Marc Bonavia (1976). Al mismo tiempo, Enric Solé (1978) estaba acabando Industriales y tenía el gusanito de hacer algo… Y montaron una empresa.
“Recurrimos a amigos, familia y locos – el concepto conocido como FFF, por las siglas inglesas de friends, family and fools-y conseguimos 60.000 euros, pero nosotros entonces éramos unos parásitos en casa de los padres: a los veintipocos años, sin hipoteca, sin hijos, puedes probar cosas y permitirte errores”. Marc Bonavia es un convencido posibilista.”Si quieres algo, hazlo. Llegarás adonde te propongas”, dice. Es un hábil comunicador y contagia optimismo con su naturalidad y sentido común. Aunque también dice sentirse un poco “sobreexpuesto” por ser la cara visible de una empresa que es ejemplo habitual en los foros de emprendedores.
Con tanta energía, Bonavia no teme a la crisis: “Todo emprendedor ha pasado por el ritual iniciático de superar el primer día de un negocio, sin un cliente y todas las facturas por pagar”. En cambio, le encuentra el lado positivo al asunto: “Espero que se recupere ese espíritu emprendedor que parece dormido; el hambre espabila. Echo en falta que la gente tome las riendas y diga: ´Yo quiero ser el héroe de mi propia película´”.
La primera empresa que crearon Marc y Enric fue un buscador de ofertas en internet, cuando el comercio electrónico era demasiado incipiente, y se los comió la crisis puntocom. “Pero para promocionarnos habíamos empezado a hacer portales de SMS gratis que derivaban a nuestra página, y así entramos en el mundo de las herramientas de comunicación por móvil. Hasta que las operadoras cortaron la gratuidad de los mensajes. “Ya teníamos los SMS, y nos faltaba consolidar un modelo de negocio”. Así nació Sit Mobile, vendiendo SMS a las discotecas del Maresme para que los enviaran a sus clientes felicitando el cumpleaños o invitándoles a una copa gratis. “Nuestra visión fue que las empresas puedan llegar directamente a sus clientes. Pero nos equivocamos al pensar que interesaría a todas las empresas: al principio gustaba pero nadie compraba”. Fue fundamental que el Barça les abriera sus puertas. “Nos contrataron porque éramos pequeños y les haríamos el servicio a medida, y eso nos dio mucha imagen y quitó el miedo a otras empresas e instituciones”.
Bonavia defiende que, si está bien hecha, la comunicación por móvil no debería molestar nunca. “Hay que hacer la reflexión previa: a mi cliente ¿qué le interesa que yo le comunique?”. Por ejemplo, recordar una cita con el médico, el localizador de aerolíneas o una promoción especial para clientes de una tienda. “Tocamos todos los canales de comunicación del móvil: SMS, wap o voz, y también operamos en el mercado mayorista de mensajes. “Lo importante es lo que sabemos hacer bien: y lo que sabemos hacer bien, lo aplicaremos a las nuevas oportunidades que vendrán”.
“Somos juanpalomos – le gusta decir para justificar su modelo de negocio basado en la creación de mercado-.Estamos orientados a la oportunidad, el nuestro es un modelo escalable, y no necesitamos al capital riesgo para crecer: ellos sólo ofrecen gasolina, y lo que necesitamos son motores que tiren del carro, otros emprendedores como nosotros en los mercados a los que vamos”. En Sit Mobile son cuatro socios, los dos fundadores y Mark Ruiz y Jose de Vega: “Sit es una actitud. La empresa es un terreno de juego donde cada uno desarrolla su talento”.
Marc está entusiasmado con la aventura de Sit en India: el primer intento en el 2006 en Bangalore no funcionó, y este año han vuelto a empezar de cero en Kochi. “Hay una parte de ahorro de costes, pero no lo es todo. Son tremendamente trabajadores.
India es más sinónimo de ambición y estrategia global”, dice. Además, los indios tienen buen inglés, “aquí es un problema: queremos salir todos a jugar con chancletas”. “Sit nos está dando grandes oportunidades de ver mundo”, dice. Sus viajes tienen siempre componente de placer. que resume en unos email crónica para su gente: “Pisa un nido de hormigas, y verás cómo es caminar entre el tráfico de Bombay”.
“Siempre nos hemos centrado en el trabajo”, reconoce Marc: hasta ahora, “para Enric y para mí, la empresa ha sido nuestra novia. Pero nos lo hemos pasado teta”.


